
Después de más de 40 años desde la instauración de la democracia, España, a diferencia de Portugal, carece de un museo dedicado a la memoria del combate a la dictadura y al reconocimiento de la lucha por la libertad.
TOPO EXPRESS
Todo aquello que afecta a las gentes que viven en el fragmento de mundo denominado España, centrándonos en la política que se desarrolla en su seno y muy específicamente en la cuestión territorial, pues esta constituye uno de los grandes problemas políticos del momento, sin olvidar la cuestión social en todos sus aspectos.
Después de más de 40 años desde la instauración de la democracia, España, a diferencia de Portugal, carece de un museo dedicado a la memoria del combate a la dictadura y al reconocimiento de la lucha por la libertad.
La inminencia de las elecciones está acelerando los movimientos en la antigua Convergència para aglutinar una oferta política que iría desde el soberanismo al autonomismo y que podría romper la mayoría absoluta independentista en el Parlament.
Para los de la voz inflamada no hay compatriotas, sólo hay patriotas y sólo ellos lo son de verdad. Por eso ahora toca una campaña patriótica contra el gobierno de coalición por parte de las derechas y de los medios que corean sus políticas de exclusión.
El suplicatorio a la dirigente postconvergente ha mostrado no solo las contradicciones entre la retórica patriótica y la corrupción, sino también la eficacia de tapar la corrupción con la bandera, especialmente entre los nacionalismos de izquierdas.
La crisis político-institucional sigue abierta y el trasfondo de la misma, el de un conjunto de crisis agravadas por la pandemia, también. Es la crisis de un régimen que lleva practicando desde hace tiempo una concepción autoritaria del orden público.
Nuestra sociedad no parece saber debatir, tampoco parece querer hacerlo. Un espacio como Sobiranies puede contribuir a generar debates, a la divulgación, a la formación.
Julio Anguita no sólo es un referente por su concepción de la política como pedagogía, por su ética intachable o por la firmeza en la defensa de sus principios. Lo es también por haber cuestionado algunos de los enunciados intocables del statu quo.
Julio Anguita, un buen hombre machadiano, ha sido un hombre honesto, cabal, un hombre de principios, siempre en primera línea de combate, de resistencia; un imprescindible.
Aquí se esboza un análisis de las contradicciones internas de esta formación que bascula entre los vectores nacionalista e izquierdista, pero siempre se decanta por el primero. Un comportamiento típico de los denominados nacionalismos de izquierda.
La pandemia y sus secuelas económicas van a exponer en toda su crudeza la pérdida de soberanía democrática y capacidad de respuesta de nuestro Estado. Las soluciones para financiar un plan de reconstrucción requieren de un ejercicio de soberanía.
En la residencia madrileña “Los Nogales” se maltrataba a las internas de modo cruel. Hay que acabar de inmediato con la gestión de las empresas-fondos buitre que tienen por objetivo el máximo lucro a costa de la salud y dignidad de nuestros mayores.
Hay que evitar el escenario que se está preparando para los próximos meses: la disyuntiva de ser rescatados o abandonar la Unión Europea, en medio de una gravísima crisis económica, con un desempleo brutal y grandes problemas fiscales.