
Ramón José Sender Garcés, conocido como Ramón J. Sender (Chalamera, Huesca, 3 de febrero de 1901 – San Diego, California, Estados Unidos, 16 de enero de 1982), hijo de terratenientes acomodados (su madre era maestra y su padre secretario de ayuntamiento), pasó su infancia en los pueblos aragoneses de Chalamera, Alcolea de Cinca y Tauste, donde su padre trabajaba. A los diez años (1911) comenzó el bachillerato como alumno libre, acabándolo en Alcañiz; allí se mantuvo trabajando como mancebo de botica, porque se había enemistado con su padre.
Acabado el bachillerato, en 1918 (con diecisiete años) se trasladó a Madrid, solo y sin dinero, de forma que tuvo que dormir al raso en un banco del Retiro durante tres meses, lavándose en las fuentes y duchándose en las duchas del Ateneo, a donde iba diariamente a leer y escribir. Se inició en la literatura a esa edad, elaborando artículos y cuentos que publicaba bajo seudónimo en El Imparcial, El País, España Nueva y La Tribuna. Para completar sus escasos ingresos, empezó a trabajar de nuevo como mancebo de botica. Se matriculó en Filosofía y Letras en Madrid, pero abandonó los estudios para formarse por su cuenta; compartió su vocación de escritor con su vocación política y las actividades revolucionarias con grupos de obreros anarquistas.
Al cumplir los 21 años (1922) tuvo que ingresar en el ejército, y fue alférez de complemento en la Guerra de Marruecos entre 1922 y 1924. Al regresar entró en la redacción del diario El Sol como redactor y corrector desde 1924 a 1930. En estas fechas era ya un periodista muy cotizado y de sus novelas, especialmente Imán, basada en la guerra de Marruecos, y traducida a varias lenguas, se hicieron grandes tiradas. Siguió militando en el anarquismo y fue a parar a la Cárcel Modelo de Madrid en 1927 a los 26 años por sus actividades contra el General Primo de Rivera.
Sus primeras novelas sostienen ideologías revolucionarias: Imán, novela sobre la Guerra de Marruecos (1930), Orden público, novela de la cárcel (1932), Siete domingos rojos, basada en la historia del movimiento anarquista español (1932) y Mister Witt en el cantón (1935), sobre el movimiento cantonalista de Cartagena, por la que recibió el Premio Nacional de Literatura.
La Guerra Civil le sorprendió veraneando en la sierra del Guadarrama. Se incorporó como soldado a una columna republicana que llegaba de Madrid y en el mes de octubre torturaron y mataron a su mujer en Zamora, al no poderle apresar a él.
El gobierno republicano lo envió a Estados Unidos a dar una serie de conferencias en universidades y otros centros para presentar la causa de la República. Luego se le encargó la fundación en París de una revista de propaganda de guerra titulada La Voz de Madrid.
Tras pasar por un campo de concentración, en marzo de 1939 (la guerra acabaría en abril) se embarcó como tantos exiliados hacia México, en donde vivió hasta 1942, año en que se trasladó a Estados Unidos, donde fue profesor de literatura.
En esta etapa su producción literaria aumentó considerablemente. Convertido en apolítico, regresó a España cuando le concedieron el Premio Planeta en 1976. En 1980 solicitó desde San Diego (California) recuperar la nacionalidad española y renunciar a su nacionalidad estadounidense. Murió dos años después en Estados Unidos, el 16 de enero de 1982.
Escritor prolífico, además de las novelas citadas cabe destacar la magna y autobiográfica Crónica del Alba; Bizancio; y La aventura equinoccial de Lope de Aguirre.