
Marthe Robert (París, 1914 – 1996) fue una crítica literaria francesa y una germanista reconocida por sus escritos sobre Kafka.
Elogiada por autores de la talla de Roland Barthes, Gilles Deleuze y Maurice Blanchot, Marthe Robert mantuvo siempre un perfil replegado y produjo en silencio una obra ensayística singular.
Tras graduarse en la Sorbonne, siguió sus prolijos estudios literarios en Fráncfort del Meno, en la Goethe-Universität. Allí se convirtió en una notable germanista y traductora.
A su vuelta a Francia, se ganó el reconocimiento de instituciones de alto prestigio académico, al punto de ser la primera mujer no judía en recibir el “Premio de las Artes, las Ciencias y las Letras” de la Fondation du judaïsme français (1987). Se hizo dos veces acreedora del “Prix des Critiques” (1981 y 1995) y fue distinguida con el “Grand Prix National des Lettres” (1995) .
Allí se convirtió también en la escritora a la que Roland Barthes, Maurice Blanchot, Alain Robbe-Grillet, Jean Starobinski y Jean-Pierre Richard no dejaban de profesar elogios. Se ganó un lugar propio en el seno de un campo intelectual hostil, que no regalaba espacios ni dilapidaba honores.
Se interesó y se apasionó especialmente por una larga serie de autores alemanes entre los que se encontraban Friedrich Nietzsche, los hermanos Jacob y Wilhelm Grimm, Georg Buchner, Robert Walser, Franz Kafka, Sigmund Freud y Heinrich von Kleist. Se pasó años estudiando a estos tres últimos con vehemente dedicación.
Del autor de El proceso, tradujo al francés —al comienzo en L’Heure nouvelle, la revista de la que fue fundadora— varias obras narrativas, y la Correspondencia, 1902-1924, las Cartas a Felice, los Cuadernos en Octava y el extraordinario Diario sobre el que Gilles Deleuze y Félix Guattari construirían el modelo revolucionario de la “literatura menor”.
Marthe Robert dedicó a la interpretación de la obra de Kafka numerosos artículos y libros entre los que sobresalen su precoz Introduction à la lecture de Kafka (1946) y el breve pero definitivo Seul, comme Franz Kafka (1969), donde la autora plantea una serie de hipótesis críticas sobre la presencia de la soledad en la obra kafkiana y sobre el velo su imagen proyectada en el espacio de la modernidad.
A lo largo de su vida, publicó una serie de estudios críticos como los reunidos en Sur le papier (1967), donde el “proceso” de la literatura y el desarrollo de la teoría psicoanalítica son leídas en la trama de precariedad de las vidas que los impulsan, otros tantos reunidos en Traversée littéraire (1994). Asimismo, dedicó dos gruesos volúmenes al estudio de textos decisivos de la cultura literaria occidental: L’ancien et le nouveau (1963) un extraordinario estudio de lectura pareada de El Quijote de Cervantes y El Castillo de Kafka, las dos novelas que, a juicio de Robert, abren la etapa modernista de la literatura occidental; Roman des origines et origines du roman (1972), donde el trabajo de remoción arqueológica se remonta desde el cuento de hadas y los folletines populares hasta Flaubert para leer, desde la configuración del héroe novelesco, el origen y desarrollo del género clásico de la modernidad; y En haine du roman (1982) donde desarrolla la misma matriz de lectura para indagar en el comienzo literario del autor de Madame Bauvary.
En todos los casos, la lectura de Robert trabaja sobre la relación literatura-vida y se despliega siempre mediante una prosa sinuosa en cuyos párrafos desagua la prueba de una sutileza conceptual. En su última obra, una serie de cuadernos titulados “Libros de lecturas” publicados por la editora parisina Grasset, la prosa se libera de la demanda probatoria y ensaya notaciones que la muestran como una lectora punzante y como una escritora singular.